4 de abril de 2011

A la cuadrilla de costaleros de la Esperanza

A continuación, editamos una poesía realizada por uno de los hombres del equipo de capataces del paso de palio de María Stma. de la Esperanza, dedicada a esa cuadrilla, llena de buena gente y mejores costaleros. Esta poesía se leyó el año pasado por su autor, momentos antes de la salida procesional de la cofradía, a la cuadrilla del paso de palio, aunque sus palabras siguen vigentes.

A LA CUADRILLA DE LA ESPERANZA

Cera blanca y olor a incienso del mismo color,
Ni un mal gesto ni una queja, aunque haya dolor.
Hazle un pliego luego otro, mitad y mitad,
La morcilla ya da vueltas en el costal.
Tira bien que no se afloje al avanzar,
Aprieta fuerte para que aguante hasta el final,
Enrolla bien en tu cintura todo ese peso,
Y que tu espalda no suelte nunca un solo lamento.
Siente caliente entre ceja y ceja el filo de tela,
Como se funde y no se mueve de tu cabeza.
Escucha atento la voz amiga del capataz,
Pues son sus ojos los que te guían al caminar.
Suenan tres golpes uno tras otro luego silencio,
Se escucha un nombre y la respuesta sale de adentro.
Ya sea a pulso, o sea al valle, o sea al tirón,
Solo es la forma en cómo entregarle tu corazón.
¡A esta es! pégate al palo y mete riñones,
Y al cuarto golpe se sube al cielo ¡con dos cojones!
Se escucha fuera entre murmullos ¡vamos de frente!
Y ese dolor se abre camino entre la gente.
Os aseguro que yo no sé qué pasa ahí adentro,
Pero dejadme que ponga alma a lo que cuento.
Que cuando ella vuelve a casa y caen sus zancos por igual,
Me gusta veros la cara y con vosotros llorar.
Desde la pata del palio de mi virgen de la Esperanza os digo,
No solo soy un contraguía sino también soy vuestro amigo.

Por Juan Francisco Velasco Santos “ Er Vela “